La tía de aquella niña se acercó a ella, y le dijo: "Pequeña, todas tus amigas van a ese concierto. A ti te encanta ese chico", era cierto, a aquella niña le encantaba aquel chico que hoy venía a su ciudad, pero, se sentía sin fuerzas y pensaba, que si iba allí faltaría el respeto a sus padres. Ella se sinceró con su tía, a lo que esta le contestó: "Oye, no les faltará el respeto al revés, si no vas ellos se pondrán tristes. Y no me mires así, llevo la razón. Sé que a tu madre no le caía bien ese chico que canta pero, en el fondo, estaba feliz de que le conocieras, ella sabía cuanto le querías y cuanto luchabas por él, sabía el dolor que sentías al no poder ir a verlo cada vez que venía. Cariño, si dejas de luchar por tu sueño ¿Por qué lucharás? ¿Para que vivirás? Lo que te da cada día fuerzas es las ganas de luchar, de seguir adelante. Escucha nunca dejes de luchar por lo que quieres, si dejas de luchar, tus padres, desde allí arriba se preocuparan, porque tu no eres aquella chica que ellos tuvieron. Quiero ver ahora mismo a la chica diferente de todo su instituto, la chica que odia los vestidos y ama los pantalones vaqueros, la chica que detesta las sabrinas y que no sabe andar en tacones, la chica que nunca se rinde y lucha por lo que mas quiere".
En aquel momento, aquella chica se levantó con una sonrisa y decidió seguir adelante, ella estaba segura de que sus padres la veían, y también estaba segura, de que verían como triunfaba y luchaba.
"La vida no es perfecta, y habrá algún que otro bache pero, nunca dejes de luchar."



