Por el camino se quitó la sudadera, algunas chicas gritaron aún mas fuerte. Todas estaban nerviosas y ansiosas por abrazar a su ídolo.
Con su sudadera en la mano y sonriendo se acercaba más y más, algunas no paraban de gritar y quizás alguna que otra lloraba. Muchas sentían la emoción de la primera vez ya que no tuvieron la oportunidad de verle nunca, otras le habían visto mas veces pero igualmente, estaban nerviosas.
Cuando aquel chico llegó por fin, todas las chicas le rodearon para que les firmase, se echara una foto o le diera un simple abrazo. Todas estaban felices, algunas habían cumplido su sueño y otras lo volvían a cumplir.
Era increíble lo que aquellas chicas podían sentir, su corazón latía a mil por hora, sus mejillas estaban rojas y su felicidad era máxima. Aquel chico decía alguna que otra tontería y esto les hacía reír.

Y para todas aquellas chicas ese día fue increíble y único. Sin duda, aquel chico les cumplió su sueño.

"Gracias por hacer lo que haces, pequeño cumplidor de sueños."


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