viernes, 26 de diciembre de 2014

Ella tenía miedo de perderle porque en realidad era la única persona que le hacía sentir así de bien.
Tenía miedo de perderle porque él era el único capaz de hacerla sonreír mientras seguía llorando, el único que sabía decir las palabras adecuadas en el momento adecuado, el único que la entendía y comprendía sin necesidad de hablarle, el único al que ella admiraba, amaba e idolatraba de esa forma.
Él era el único que mataba a todos sus monstruos, que la hacía sentir bien consigo misma, que la mantenía fuerte y con vida.
Ella daría todo por tenerle cada día a centímetros, por respirar su colonia, por poder abrazarle cuando lo necesitaba pero por desgracia no podía ser así, aunque igualmente él la hacía sentir todas esas cosas bonitas.
Ella siempre deseaba que esto jamás se acabase, que no muriese, que él no se fuese de su vida como lo han hecho muchas personas. Ella desea que él jamás le haga daño, que no la haga sufrir. Ella sueña con que en un futuro él no la olvide, que él la siga recordando tal y como ella era, así de pesada, así de loca, así de fangirl.
Ella siempre pide deseos, y uno de esos deseos es que él jamás se aleje de ella... 

lunes, 17 de noviembre de 2014


Querido Cristian:

Me he puesto a recordar varias cosas del pasado, antiguas menciones, antiguos retwits, antiguos tweets tuyos y me he encontrado con uno que me ha llamado la atención.

-¿Qué pasará cuando todas crezcamos?
XRIZ: Probablemente ya no estéis ahí, tendréis otros gustos, otras responsabilidades..y yo quedaré en algún recuerdo de sus corazones.

En su momento no lo pensé mucho, te respondí la primera cosa ñoña que se me ocurrió en ese momento pero hoy al leerlo y recordar todo me he dado cuenta del poder que pueden tener esas palabras.

¿En serio crees que en algún momento te dejaremos? Bueno, quizás sí. Quizás muchísisimas personas te dejarán, muchísimas personas te darán la espalda e incluso te cogerán asco. Ya ha pasado y puede volver a pasar en cualquier momento.
En el caso de muchas todo es diferente, tú has llegado a nuestra vida y la has endulzado. Has conseguido que nos enamoremos de la música, has conseguido que sepamos ver las pequeñas cosas que la gente no sabe apreciar, has conseguido que queramos más a alguien que está a miles de kilómetros que a alguien que tenemos a centímetros.
En mi opinión eso no lo ha conseguido nadie, nadie ha producido en mí eso.

Cuando te digo que eres especial, lo digo totalmente en serio. Cuando te digo que estaré siempre que me necesites, lo digo en serio.

Quizás crezcamos, quizás trabajemos o tengamos una familia ¡O ambas cosas! Quizás Twitter pase a 5º puesto en nuestra vida y quizás no nos pasemos las horas twitteando pero lo que sí se seguro es que a pesar de todas esas cosas tú seguirás presente en nuestra vida, nosotras nos interesaremos por saber de ti e incluso me juego un ojo a que intentaremos ir a algún concierto para ver cuanto has crecido y progresado. Nosotras seguiremos cantando aquellas antiguas canciones mientras trabajamos en nuestra oficina, mientras limpiamos la casa, mientras hacemos fotos, mientras curamos a algún paciente.

Algún día conseguiremos casi todos nuestros objetivos, tú eres uno de ellos.
Nuestro objetivo era que llegaras a lo más alto y créeme, lo estás consiguiendo y lo conseguirás.
Hoy he pensado en cosas del pasado, me vino algo concreto de ti. Algo que sucedió hace unos años.
Yo estaba destrozada, dolida y me sentía sola. Muy sola. Decidí escribirte, como siempre. Ese día se me ocurrió preguntarte algo, “¿Qué le dirías a una chica que no confía en sí misma?” te pregunté. La verdad es que no esperaba una respuesta tuya, no esperaba que la blackberry me vibrase en aquel momento con una mención tuya sin embargo yo te hice la pregunta porque en ese momento tenía unas enormes ganas de leerte y sabía que tú ibas a ser la única persona que iba a entenderme y ayudarme a pesar de no saber ni la mitad de mi vida.
Me respondiste, Cristian. Respondiste aquella pregunta que por un momento pensé que no iba a obtener respuesta. No podía creerlo, no podía creer que la persona que necesitaba justo en ese instante estuviese ahí.
“Que lo haga porque solo ella sabe de lo que es capaz y una cosa muy importante...que SONRÍA siempre.”
Sentí que me conocías de toda la vida, sentí que sabías todo de mí.
Respondiste y sentí que sabías lo que necesitaba leer, sentí que sabías la fuerza que yo necesitaba en ese instante.


A día de hoy tengo esa mención pegada a la pared porque es de las pocas cosas capaces de sacarme una sonrisa y de conseguir las fuerzas que por momentos están flaqueando.

martes, 26 de agosto de 2014

{Mini historia} - Elisa tenía miedo.

Elisa se tiró boca abajo en su cama, respiró profundamente y luego soltó todo el aire que había cogido anteriormente. Cerró los ojos. Y en un minuto su cerebro se puso a pensar en todo, en todo lo pasado. 
...
Hacía frío pero eso a Elisa le daba igual, merecía pasar frío para verle. Horas después entró en la sala, luego de gritar y saltar buscó algún rincón donde meterse, quería verle bien. No fue difícil, ya que era pequeñita y cabía por todas partes, al menos, no había mucha gente. Horas después salió de la misma sala donde entró horas antes con los oídos pitándole a causa de la música a todo volumen que tenían allí. En ese instante su vida cambió por completo, todo giró y comenzó a sentir cosas nuevas, experimentó cosas nuevas...

Una vez más Elisa estaba horas antes haciendo cola para verle, hacía calor, la cabeza le quemaba y le dolía pero daba igual, debía aguantar para así poder verle. Cuando terminaron de colocar los escenarios y demás, Elisa colgó su sábana en la verja "Nada mejor que tú." decía esta y era la realidad, para ella no había nadie mejor que él, sus ojos solo se fijaban en él, solo podían captar su sonrisa, sus ojos perfectos, el sonido de su risa, aquellas canciones que la hacían olvidar todo. Para Elisa, él era especial. Él era algo único en su vida, y es que no se le podía comparar con otro artista. Sabía que había artistas con mucho talento, como él y artistas muchísimos más grandes pero para ella él era especial, único y el mejor de todos. Porque no se trata de lo que piense el mundo, se trata de lo que piensa ella.
...
Abrió los ojos de golpe, estaba llorando. Otra vez. Los recuerdos se le acumulaban en su cabeza y le producían lágrimas. Echaba de menos todo aquello, los buenos momentos, las risas, las lágrimas, los gritos, las miradas cómplices, las preguntas sin respuestas por parte de ella, los "te quieros" no escuchados. Le echaba de menos a él.
En meses todo había cambiado, y mucho. Ella sentía que ya no era lo mismo, sabía que le quería más o incluso, que le quería más de lo normal, sabía que para ella él seguía siendo el mejor sin embargo, sentía que él se alejaba poco a poco de ella, que no la miraba de la misma forma que antes, que al escuchar algo referente a ella, él no la recordaba. Se sentía apartada, triste y sola. Quería dejar de sentir aquello o mejor, quería dejar de sentir. No quería tener sentimientos. Quería ser un trozo de césped, sí. Eso. Un trozo de césped, para así no sentir o sufrir, para no llorar, para no pasarlo mal. Llevaba días dándole vueltas a su cabeza, intentando buscar solución o algún por qué pero Elisa no obtenía nada, solo dolor de cabeza o lágrimas. El tema la estaba cansando pero era imposible dejarlo al lado. Él formaba parte de su vida e incluso se podía decir que era una parte de ella, no podía dejarle así como así y no pensar más en todas las cosas feas que pensaba, no podía dejar pasar sus sentimientos ni hacer como que no sentía nada.

Elisa tenía miedo.

domingo, 24 de agosto de 2014

{Mini historia} - Toda historia tiene su parte fea.

-¿Sabes por qué le quiero? – Preguntó la chica tirándose en el frío suelo de su habitación
-No, ¿Por qué le quieres?
-No sabía que estaba perdida hasta que le encontré. No sabía que era sentirse sola, hasta que giré la cabeza y me estaba mirando con una sonrisa pillina. No sabía que era sentir mariposas en mi estómago, hasta que me quedé cinco minutos por lo menos mirándole a los ojos. No sabía que era sentirse protegida, hasta que me abrazó tan fuerte que los huesos de mi espalda crujieron. No sabía que era llorar de risa, hasta aquel día que contó aquella anécdota tan divertida. No sabía que era llorar con una canción, hasta el día que subido a aquel escenario cantó mi canción favorita. Y esas son algunas razones por las que le quiero, por las cosas que me ha enseñado a sentir, a saber, por las cosas que he experimentado y aprendido junto a él.
-Es asombroso – Dijo su amiga abrazando más fuerte al cojín
-¿Y sabes lo peor de toda esta historia?
-No, ¿Hay partes feas?
-Claro, claro que las hay. La parte fea de la historia es sentir algo gigante por alquien que no siente ni la mitad por ti. La parte fea es saber que esos choques de miradas a él le pasan todos los días, que las sonrisas pillinas se las dedica a cualquiera, que abraza a cientos al día y que no te abraza de forma especial aunque tú te sientas así, que tu canción favorita jamás te la dedicará... – Dijo limpiando varias lágrimas de su cara y luego, cerrando los ojos

sábado, 9 de agosto de 2014

La verdad que no sé quien tiene la culpa de todo esto, no sé si ha sido el destino o si quizás ha sido una simple casualidad. Pero yo no quiero pensar en eso ahora mismo, quiero pensar en que te tengo en mi vida y que por nada del mundo quiero que te vayas. Tus gestos hacia a mí, tu cariño, tu sonrisa, tus abrazos, tus canciones entre tantas cosas me hacen darme cuenta de la clase de persona que tengo a mi lado. Una persona buena, de gran corazón y sobre todo una persona que lucha cada día sin descanso. Alguien que no se deja pisar, ni hundir. Lo que mas me gusta de todo es apreciar las pequeñas cosas que nadie observa. Como en tu forma de sonreír por simple cortesía o la carita que pones cuando no comprendes algo. Lo peor de todo es que cada día me entran más ganas de saber cosas de ti, de descubrir esas pequeñas manías que tienen las personas...Yo que sé, levantarse y tener que tomarse el colacao, dejar las zapatillas en el mismo sitio de la casa...Tú ya sabes... O simplemente saber si duermes en pijama, si andas descalzo por la casa, si bebes café o Colacao, si odias alguna verdura, si eres de esas personas que casi no ven la televisión o si te gusta hacer tonterías en casa aún sabiendo que nadie puede reírse de ellas... Y no voy a negar que me gustaría despertar por las mañanas viendo tu cara de recién despertado y tu pelo alborotado, que me encantaría poder oler tu perfume las 24 horas del día y que me encantaría acariciar tus tatuajes con las llemas de mis dedos cada vez que quisiera... Es algo raro lo que recorre mi interior cada día y es que siempre sentiré que no te conozco del todo y que quizás jamás podré conocerte.

-Vía Instagram, @ SonrieXRIZ

lunes, 4 de agosto de 2014

Hoy me gustaría decirte que aunque no esté las 24 horas junto a ti, te quiero. Puedo decir y sin exagerar que te quiero por encima de toda esta mierda de mundo, porque me has demostrado cosas que nadie me había demostrado, porque para saber si una persona es especial solo es necesario mirarla a los ojos o abrazarla, y yo se que tú lo eres. No solo por eso, sino por todo, por seguir aquí, por no dejarme caer nunca, por hacerme reír, por abrazarme.
Así que Cristian, una vez más, gracias. Solo quiero hacerte saber que yo no voy a dejarte caer, que yo voy a estar ahí, de una manera u otra estaré. He crecido contigo y no pienso seguir creciendo sin ti.
Quizás muchas personas han querido separarme de tu lado, quizás han intentado hundirme pero no lo van a conseguir Cristian, no van a conseguir que yo me separe de tu lado ni que me vuelva a hundir. Si sigo aquí es por ti, no voy a dejar que nadie haga que suelte tu mano. Voy a caminar a tu ladito, porque lo que he vivido contigo, no lo he vivido con nadie.
Te quiero, @OfficialXriz.

-Vía @SonrieXRIZ.

viernes, 25 de julio de 2014

{Mini historia} - A escondidas del mundo.

Se tiró en el frío suelo de su habitación y abrió el cuaderno azul. Sara tenía muchísimas ganas de escribir algo, algo importante para ella. Suspiró y comenzó a escribir.
Querido Cuaderno, después de días sin hacerte caso hoy vuelvo a escribirte. Se que te he abandonado, te he dejado de lado pero es que he estado muy ocupada. Estos días he vuelto a ver alguien especial. Alguien que consigue que toque las estrellas con sólo una caricia, alguien que me hace reír a carcajadas, alguien que me abraza como si fuese la última vez que nos fuésemos a mirar a los ojos. Querido cuaderno, él es tan especial para mí. Cuando me mira siento que todo se para. La gente deja de caminar a nuestro alrededor, los coches se quedan por donde circulaban sin seguir su recorrido. Siento que solo él y yo podemos movernos, podemos sentir en aquel momento. Pero bueno, de toda historia bonita siempre hay una parte mala. Y la mía creo que puede ser la peor de todas. Él no vive aquí. No vive a mi lado. Y bueno, por mucho que intente decirme que puede ser posible una bonita historia de amor, yo sé que no. No puede haber una bonita historia de amor entre nosotros. Cuando lo conocí todo era normal. Que él me mirase era normal, que él me abrazase o me hiciese cosquillitas era normal, que él me mirase a los ojos y me sonriese era normal pero de repente, un día dejo de serlo. Un día comencé a sentir mariposas en mi estómago, putas mariposas que he llegado a sentir que me devoraban por dentro. Mi piel se comenzaba a erizar cuando él me acariciaba. Mis mofletes ardían de pasión cuando me sonreía. Lo peor de todo era que cuando se iba lo pasaba mal. No quería que se separase de mi lado. Me negaba. La presión en mi pecho, las ganas infinitas de llorar, el querer dejarlo todo por él.
Quizás sigas preguntándote que tiene de malo todo esto, ahora te lo voy a explicar. A esta persona la conozco de años, desde que era niña. Le nombré ídolo, porque sentí que era mi ídolo. Sigue siendo mi ídolo pero no voy a negarte que muero de ganas de besarle. ¡Y es una locura, Cuaderno! Sabes que lo es y si pudieses hablar me reñirías, y si tuvieses manos me tortearías. Yo lo sé.
A veces las cosas pasan por alguna razón, yo todavía no he encontrado la mía. Sigo pérdida en este sentimiento el cual no veo ninguna salida. Sigo llorando horas sintiéndome la persona más estúpida del mundo. Sigo amándole cada día un poco más. Y todo esto a escondidas del mundo.
Seguramente algún día pueda salir de esto y seguramente haya aprendido algo.
Prometo volver a escribirte, querido Cuaderno. Prometo no abandonarte, otra vez. Gracias por dejar que vuelva a escribirte y por leerme. No sabes la compañía que me haces sin ser de carne y hueso.
Firmado: Sara.
Cerró el cuaderno azul y volvió a suspirar. Para ella era tan duro sentir eso, tan duro que nadie la comprendiese y tan duro esconderse del mundo. Cerró los ojos, no quería sentir más hoy. Ya había sentido suficiente, estaba destrozada.

jueves, 24 de julio de 2014

{Mini historia.} - Fangirl.

Hoy era el gran día. Nerea tenía que hacerlo. Tenía que demostrarle al mundo que ella tenía sentimientos, que ella podía amar a las personas y que era fuerte. Tras años callada en clase, casi sin notarse, Nerea ha dado un gran paso. En su instituto decidieron hacer un concurso, trataba de escribir una carta con lo que sintieras. Ella decidió escribirla pensando que nadie iba a elegirla, que nadie iba a votarle pero se equivocó. La votó la mayoría del instituto y del profesorado. Solo el director y la jefa de estudios sabían que ella es la que escribió la carta, hoy debía plantarse frente a sus compañeros, a los padres de estos y a los profesores y decir todo lo que se atrevió aquella tarde a escribir.

-Es la hora. Sal al escenario, Nerea.- Le susurró su Director al oído.

Respiró profundamente. Subió cinco escalones y cuando miró hacia el frente todos los presentes le miraban con asombro.

-Hola.

Tenía que calmarse, debía calmarse. Si no se calmaba, quizás, no tendría el valor de decir lo que realmente siente. Tenía que decírselo al mundo. Ella podía. Ella era capaz.

-La mayoría votasteis mi carta, por lo que veo. La verdad es que no sé por qué la votasteis. Cuando la escribí me sentí tan desahogada, me sentí bien conmigo misma. Fui capaz de decir todo lo que sentía sin miedo a que me juzgasen. Cuando supe que era la ganadora no podía creérmelo. ¿En serio había ganado yo? Estaba tan feliz e incluso he llegado a sentirme comprendida por gente que me ha estado dando de lado todo el curso. Los padres y madres presentes no tienen ni la menor idea de lo que hablo e incluso algunos alumnos que ni se tomaron la molestia en leer las cartas que participaban en el concurso. Voy a repetirlo, voy a deciros a la cara lo que siento porque no pienso ocultarme...
Cada persona cuenta las historias como les convienen. Y hay distintas formas de contarlas. Puedes contar solo las partes bonitas, o solo las partes feas. Yo he decidido contarlas tal y como son.
Me llamo Nerea, tengo 17 años y soy una fanática. Quizás os haya sorprendido y os estáis preguntando que por qué algunos de vuestros hijos han votado a mi carta, mi carta era tan diferente a las demás. No quería hablar de amor, porque yo no tengo novio ni estoy enamorada. No quería hablar de mi familia, a ellos les digo cada día cuanto les quiero. Yo quería hablar de mi ídolo. ¿No tenéis un ídolo? Si lo tenéis, ¿Por qué no habláis de él aquí? ¿Tenéis miedo de que os juzguen por seguir a una persona famosa, talentosa, que viaja por el mundo? Mucha gente dice tener un ídolo pero se avergüenza de decir quien es, se avergüenza de contarle a la gente que lo tiene, y que es él la persona la cual ama y admira. Yo no. No me avergüenzo por eso, quiero recordaros que mi ídolo es XRIZ. Él no es conocido en todo el mundo, él no ha ganado premios, ni medallas. Él no tiene millones de fans ni tampoco la prensa habla cada día con él. Por ahora nada de eso es así, sin embargo yo le aprecio y admiro. Hace mucho tiempo que le conocí, tuve el placer de conocer a una persona que estando lejos me ha dado todo. Me ha dado amor, cariño, abrazos, achuchones e incluso, me ha enfadado. Cuando más perdida y sola estaba, él apareció para hacerme saber que no estaba sola. Que le tenía a él a través de unos auriculares y de una pantalla táctil de mi móvil Samsung. Es tan increíble poder contar con personas como él. Con personas que son capaces de hacerte reír con lo más mínimo, personas por las cual serías capaz de recorrerte el mundo por él. Y es que, pocas personas entienden esto. Pocas personas entienden a las fans del mundo. Muchas veces aquellos famosos a los que juzgáis todos los días ha salvado vidas, ha hecho sonreír o reír a miles de adolescentes. No creo que sea tan difícil ver las cosas. Esto no es difícil de ver, pero la verdad es que sí es difícil de vivir. A veces sí. Las fanáticas tienen que vivir cada día aguantando burlas e insultos de personas como vuestros hijos, personas que se meten con ellas solo por gustarle un chico que cante e intenta cumplir su sueño. Las fanáticas tienen que soportar estar meses sin ver a la persona que tanto quieren e incluso, tienen que esperar años para poder verlo aunque sea de lejos. Las fanáticas como yo se dejan la vida por ellos, apoyándoles a través de una red social, queriéndoles como nunca, haciendo cartulinas gigantes para sus conciertos, grabándose en vídeo para así mandárselo y que sonría al saber cuanto le apreciamos sin embargo, nadie sabe ver eso. No ven el esfuerzo, la lucha y el sufrimiento.
Yo amo a XRIZ porque sin apenas conocerme, me dio su mano, me la agarró fuerte y no me la ha soltado nunca. Cristian llegó a mi vida para que viese las cosas de distinta manera, para que cambiase mi vida de una vez ya que estaba echa un caos. Llegó la hora de secarme las lágrimas, de levantarme y de apoyarle. Y así lo hice. Me levanté, me sequé las lágrimas y lo apoyé sin miedo a nada, ni a nadie. Aunque no voy a negar que me hunden cada día, que sin ni si quiera tocarme me dan una paliza increíble, que incluso puedo decir, que duele. Y gracias a esa gente, cada día, voy aprendiendo un poco más de ellos. Voy aprendiendo de como puede ser la gente en realidad, de como pueden atacarte sin ni si quiera conocerte. Y ya puedan pegarme la peor paliza del mundo, ya pueda quedarme tirada en el suelo para siempre, hundida, que jamás voy a dejar de apoyarle. ¿Por qué? Porque él jamás me ha fallado. Yo no puedo fallarle a él. Ahora no.
Así que permitirme deciros algo.
Un día vais a encontrar a alguien que os haga reír a carcajadas, un día encontraréis a alguien que os haga enfadar tanto que hasta queráis dejarlo todo, un día encontraréis a alguien que os haga sonreír de una manera un tanto especial, un día encontraréis a alguien que os abrace tan fuerte que vuestro corazón roto vuelva a unirse sin hacerle falta pegamento marca PRYCA, un día encontraréis a alguien que os haga quererle hasta rabiar, un día encontraréis a alguien por el cual seréis capaces de ir al fin del mundo.
Pienso que cada persona tiene en alguna parte del mundo a alguien esperándole. Creo que todo el mundo tiene un ídolo en su vida, todo el mundo tiene que luchar por algo y tener razones para levantarse cada mañana. Y no se trata de buscar a ese ídolo, yo pienso que llegan cuando más lo necesitas y pienso que jamás se irán. Que quedarán en tu corazón eternamente.
Quizás muchos de ustedes no me entiendan, ni me entenderán nunca. Quizás piensen que estoy como una cabra y que no sé lo que digo. Pero bueno, a todos les llega su momento. Quizás dentro de poco, llegará el vuestro... ¿Quién sabe?
Y recuerden:
Las personas que tienen ídolo no es para pasar el rato, ellas lo tienen por algo en especial. A cada persona le ha enseñado algo fundamental, algo que nunca, por mucho tiempo que pase, olvidarán. Tener un ídolo, un ejemplo a seguir en vuestra vida es algo maravilloso, algo que no se compara con ningún amor... Os lo aseguro.
Gracias por la atención.

Nerea dio un paso para así marcharse de allí, pero sin esperarlo la gente comenzó aplaudir. Ella miró a la gente, muchas lloraban de emoción. Dio las gracias, una vez más.

No podía creerse que la gente la hubiese entendido, que hubiesen comprendido el amor que ella siente por una persona a miles de kilómetros.

miércoles, 23 de julio de 2014

Hace tanto tiempo que no escribo aquí, tanto tiempo que no digo todo lo que siento.
Realmente llevo muchísimo tiempo callándome cosas pero es que no puedo más, hoy no.
Necesito expulsar todo lo que llevo dentro, necesito desahogarme y aunque nadie lo lea, decirle al mundo todo lo que siento en estos instantes.
Llevo con Cristian desde 2009, era un niña. No le apoyaba, simplemente escuchaba su música y la bailaba en el salón como si fuese una cantante famosa. Pero con el tiempo todo cambió. Comencé apoyarle, a quererle, a admirarle. Comencé a sentir cosas tan bonitas, que ni yo misma me las llegaba a creer.
A día de hoy puedo de decir con total sinceridad que Cristian es mi ídolo. Para mí es mi ejemplo a seguir, la persona a la que más admiro y la única persona a la que amo de esta forma. Con él he aprendido que los pequeños detalles, a veces, son los mejores. He aprendido a sonreír aunque no me quedasen fuerzas. He aprendido a ser valiente y a enfrentarme a todo. Él me ha demostrado tantísimo. Él ha estado ahí, él me ha abrazado, él me a achuchado, él me ha hecho rabiar y él me ha comprendido.
No es necesario decir cuanto quiero a Cristian, ni repetirlo tantas veces pero es que yo quiero hacerlo. Quiero decir cada día de mi vida cuanto le quiero y apoyo. Quiero escribirle una y otra vez. Quiero mencionarle diciendo que le quiamodoro por si algún día se le llega a olvidar. Suena pesada, muy pesada pero es que necesito hacerlo. Necesito estar encima de él de esa forma, porque sin duda, mi vida, sin toda esa energía que él me produce sería un infierno.
Yo no solo vengo a decir eso. Vengo a decir que estoy cansada de tantas tonterías, estoy cansada de que la gente me juzgue sin ni si quiera intentar conocerme. No, no me podéis conocer por unos simples tweets. Es que, no me conocéis. Así que no hagáis como que me conocéis, como que sabéis todo de mí. Porque puedo deciros que no sabéis ni la mitad.
No voy a contar nada, porque a la gente mala de aquí no le importa, pero sí voy a decir que lo que tengo ha sido porque me lo he ganado con esfuerzo.
Que a esos conciertos no he ido y punto, a esos conciertos he ido porque me los he ganado. Si no apruebo, no me llevan. Y aparte, depende de donde sea teniendo en cuenta de que mis padres me tienen que llevar (o los padres de mi mejor amiga) ya que piensan que no tengo edad para ir de un lado a otro sola sin ser vigilada por un mayor. Yo se que puedo cuidarme sola, todo este tiempo lo he hecho. Me he secado las lágrimas sola, me he enfrentado a los imbéciles sola y he sabido luchar sola. No necesito a ningún mayor que no sabe comprenderme a mi lado, pero mis padres lo ven así.
Me da tantísima rabia que la gente venga y me diga que no apoyo a Cristian de verdad, que no soy verdadera fan, que si no voy a sus conciertos es porque no quiero. Me da tanta rabia que hablen sin saber la mitad.
Y es que es fácil leer mis tweets y comentarlos, pero para ustedes es difícil ponerse en mi piel y hablarme como a una amiga, conocerme y así saber que siento de verdad para que así, si habláis, que sea con algo de sabiduría.
Estoy harta de que tratéis el fanatismo como si fuese una competición, de que comparéis a unas fans con otras y de que enumeréis de mejor a peor fan. Ninguna de ustedes tiene derecho a decir quien es mejor que quien, no tenéis derecho a hundir a nadie. No sabéis lo que le puede doler a una persona cuando dice que "Equis" es mejor que ella, se siente inservible y siente que no vale nada. Siente que está en el fandom para coger hueco, porque para otra cosa no. Así que antes de comparar o de enumerar a las fans pensar en esto, en lo que puede dolerle a la persona. Antes de hablar de alguien, pensarlo bien porque sinceramente, por tweets no puede conocerse verdaderamente a alguien.

En mi vida tengo a personas muy valiosas como Bady, Cristian, Juanma y Dryan. Sinceramente, no quiero perderlas por tonterías de ustedes, por habladurías y cosas sin sentido que decís cada día. Porque sin duda, no las tiene.
Puedo deciros con el corazón que les quiero como a mi vida y que han estado ahí demostrándome cada día que me tienen cariño.
Puedo decir que soy una Dryaner más de Dryan, porque le apoyo, le quiero y porque se merece llegar tan alto que hasta pueda tocar la luna.
Puedo decir que Bady es un amigo ejemplar, una persona en la cual puedo confiar y una persona que se que no se deja llevar por comentarios de niñas inmaduras.
Puedo decir también que Juanma es otro gran amigo al que no tengo el placer de conocer desde hace años pero, me ha demostrado en poquísimo tiempo lo que muchos de ustedes NO.
Y también puedo decir que me he acostumbrado tanto a ellos, que si ellos no estuvieran, mi vida sería vacía e infernal. A veces llego a pensar que van a odiarme y a cogerme asco pero, es que, si llegase a pasar eso yo seguiría ahí, junto a ellos, aunque fuese a distancia.
Ya lo dije antes, si Cristian me odiase lo haría. Le vería desde lejos y le apoyaría cada día, como hago ahora. Le prometí un para siempre, teniéndome cariño u odiándome. No pienso dejarle, no soy como muchas de ustedes.

Y por último, gracias a quien me haya leído y/o comprendido, gracias a quien me entienda y gracias también a quien no.

Buenas noches.

viernes, 11 de julio de 2014

En serio, lo amo bastante. Demasiado. Nunca nadie me había hecho tan feliz. Hasta que llegó él. Cambió mi vida. Toda. Entera.
Antes no sabía lo que quería. Ahora he crecido y se perfectamente que le quiero a él. A él cantando una canción de amor, a él encima de un escenario, a él mirándome después de hacerme una broma, a él abrazándome.
Se que él nunca me fallará. Ni yo tampoco pienso fallarle.
Me encanta como huele, sus ojitos iluminados a estar frente a la multitud. Adoro su risa y esa forma que hace que todo parezca más fácil.
Y ¿Sabéis qué? Que ahora que le tengo, no pienso dejarlo ir.

lunes, 30 de junio de 2014

XRIZcamp ha terminado.

Algo que me he llevado meses esperando, algo por lo que he contado días, horas, minutos y segundos, algo por lo que casi no he podido dormir ha terminado. Lo peor es que todavía no asimilo nada, a veces necesito ver los vídeos o fotos para saber que es verdad, que todo esto ha sucedido, que no ha sido un sueño o una novela mía.
Creo que jamás voy a volver a vivir algo así, jamás volveré a sentirles así de cercas, a reírme hasta que me duela la barriga, a llorar de felicidad o emoción y a sentir que estoy en familia aunque cada una viva en una punta de España.
No tengo palabras para expresar exactamente todo lo que pasó en estos días pero sí puedo decir que fue algo increíble y mágico, que cada uno de ellos me hicieron sentir especial y querida y que sin duda, tengo que agradecerles muchísimo por todo lo que hacen por mí.
Que el simple hecho de venir para que sonría, para que esté feliz y me calme no lo hace nadie. El simple hecho de abrazarme fuerte o de darme vueltas en el aire en mitad de un BurguerKing, como hizo Dryan. El simple hecho de hacerme sonreír con la mínima cosa o de picarme o vacilarme. Y es que creo, que jamás encontraré a nadie que me haga sentir lo que un día consiguieron ellos.
Nunca había tenido miedo a perder a nadie, y cada día muero de miedo por perderlos a ellos. Por despertarme un día sabiendo que no los tendré a mi lado, que no veré sus menciones, que no podré oler sus colonias o que no podré observar su sonrisa de cerca. Me aterra imaginar un mundo donde ellos no estén junto a mí, y es que, con solo pensarlo quiero llorar.

En mi vida ya están ellos y son imprescindibles.

Mi madre ha visto cada foto, cada vídeo y le he contado todo. Y ella se ha dado cuenta de la bonita experiencia que he vivido y todo lo que significan para mí. Porque de verdad, que no sabéis cuanto ha merecido la pena las lágrimas, escribir la carta a las dos de la mañana e incluso, casi perderse en el tren.

Gracias a Bady por haber estado ahí como si fueras mi hermano mayor, por abrazarme, por intentar enseñarme a tocar el piano y sobre todo; por seguir aquí. Todo esto te lo he dicho muchas veces, pero hoy es otro buen momento para decírtelo. Sin ti nada hubiese hecho posible así que gracias, pequeño.
Gracias Cristian por aceptar esta pequeña locura, por abrazarme, por hacer que mis mariposas vuelvan a nacer, por involucrarte en la locura de guerra de agua e incluso por soportarme. Gracias por seguirme el juego y sobre todo, por no mandarme a la mierda que soy super pesada. Gracias, mi niño. De verdad, muchas gracias. No sabes lo que sentí cuando María me nominó fue un "No. A mí no, por favor" es que hablarte por aquí es tan fácil pero hablarte sabiendo que me estás escuchando y mirando no. Se me hace tan difícil hablarte, decirte lo que siento realmente y créeme que me gustaría superarlo. Me gustaría saber hablarte bien del todo, sin ponerme nerviosa, sin que el corazón se me salga del pecho y sin que me entre el temblor.
Gracias Dryan por tratarme así. Aunque no haya vivido todos estos días contigo tengo muchísimo que agradecerte, sin duda alguna, a tu lado siempre voy a sentirme especial. Y no te lo tomes a mal, pero se me hace tan difícil concentrarme en tus palabras cuando hablas, es como un eterno "blablabla" que me acabo enterando de la mitad de la historia. Así que háblame fuerte cuando me veas, y también firme para que no me distraiga, por favor. La verdad que no tengo mucha confianza contigo, no es por nada si no porque yo lo noto así, me sigue dando vergüenza pedirte una foto o un autógrafo; algún día lo superaré. Gracias por haber tenido el valor de estar aunque sea unas cuantas horitas con nosotras.
Gracias BadyDAD y Adri, muchas gracias por estar en esta bonita experiencia. Sin duda, ha sido increíble volver a veros y volver abrazaros; de verdad. Espero poder hacerlo pronto.
Y gracias a cada una de las personas que me han abrazado, que han reído conmigo, que han llorado, que me han soportado y que me han hecho un poco más feliz.

Os quiero muchísimo, familia.

lunes, 28 de abril de 2014

Felices 21, mi pequeño héroe.

Hoy cumples tus 21 añitos, realmente no sé que decirte ya.
¿Qué puedo decirte cuando creo que ya te he dicho todo? ¿Cuándo me paso las 24 horas del día diciendo que te quiero, que te echo de menos, que eres muy importante para mí...?

Antes que nada, desearte un feliz cumpleaños. Espero poder verte pronto y así tirarte de las orejitas.
Y bueno, espero que lo pases en grande. Que soples las 21 velas, desees algo y que eso se cumpla.
Sigue así, no cambias por nada ni por nadie.
Eres increíble, y si no lo sabes yo te lo recuerdo.
¡Ah! ¡Nunca dejes de sonreír, porque como ya sabes, tu sonrisa tiene un poder increíble!

Te quiamo infinito, ya lo sabes. Espero que nunca te vayas de mi vida, porque yo jamás lo haré. Estaré contigo siempre, en las buenas, en las malas, en las subidas y en las bajadas.

Creo que hoy no tengo nada más que contarte, mi pequeño héroe.
Espero que pases un día chachi, ¿Vale?

Te quiamo.

sábado, 19 de abril de 2014

"Para siempre" eso es lo que se dice la mayoría de veces, tanto a amigos, como parejas, como familiares pero ¿realmente somos conscientes de que en algún momento de nuestra vida nos separaremos de aquellas personas que le prometimos el para siempre?
Para ser sinceros con nosotros mismos, el para siempre no existe. Nada dura eternamente, y nada es infinito.
No podemos prometerle a alguien un infinito junto a él, un para siempre junto a él, o un estaré siempre contigo porque realmente sabemos que por desgracia no será así.
Todo acaba en algún momento, y aquella cosa prometida se rompe en mil pedazos y cuando acaba nos preguntamos ¿Dónde quedó el para siempre? ¿El infinito? ¿La eternidad?
Por ello, es mejor mirar a los ojos a alguien y decirle que le quieres, abrazarle fuerte, besarle, decirle que estarás con él hasta el fin de tus días.

Todos en nuestra vida le hemos prometido a alguien un para siempre, un infinito, una eternidad sin ser conscientes de que eso no existe y que, probablemente jamás existirá.
Si existiese deberíamos ser inmortales.

Así que pequeño, yo hoy no voy a decirte como siempre te digo, no voy a prometerte un para siempre, ni un infinito, ni una eternidad. Voy a decirte que estaré junto a ti todos los días de mi vida hasta que esta acabe, voy a prometerte abrazarte fuerte hasta quedarme sin respiración, voy a decirte te quiero todos los días de mi vida por si algún día no puedo decírtelo más y voy a estar ahí para verte triunfar, reír, llorar, caer.

Te quiamo.

miércoles, 26 de marzo de 2014

Carta para XRIZ. 23 de Marzo 2014.


“-(...) Te conoceré más a profundo, ¿no?- Dijo pegándome a él.
-¿Por qué?
-Porque serás mi chica.
-No puedo, Cristian.
-Ayer dijiste que lo pensarías.
-Y lo pensé.- Dije alejándome.
-¿Por qué no? No entiendo nada, joder.
-Porque estamos lejos, tenemos vidas totalmente diferentes. El mundo, el destino y todas estas cosas no quieren que estemos juntos y yo creo que no hemos nacido para estar juntos.
-Eres mi media naranja.
Esto me hizo sonreír.
-No. No lo soy.
-¿Te gustan las naranjas?
No sé a que vino eso pero me hizo gracia.
-No, no me gustan.
-Pues entonces serás mi medio limón.
-Tampoco me gustan.
-¿Y el chocolate?
-Mmmm.- Dije mojando mis labios.- Eso sí.
-Pues entonces serás mi media tableta de chocolate.
Reí a carcajadas ante tal tontería. Era increíble.
-¿Por qué te ríes?
-Porque has dicho una tontería.
-Eres mi media tableta de chocolate, y es así. Y me da igual lo que diga el destino.
-Cristian...
-Cállate ya, joder.- Dijo besándome.”

Quizás ahora sepas exactamente por qué te he regalado las dos tabletas de chocolate, aunque, si no lees esta carta y te las has zampado tan agusto pues no entenderás el por qué.
Sería muy bonito que lo leyeses, sinceramente. Me encantaría que ahora mismo tuvieses esta hoja de papel en tus manos y me estés leyendo, porque sin duda, voy a contarte una linda historia de amor.

Tú eres mi ídolo, yo soy tu fan. Todo el mundo lo sabe, tú lo sabes, yo lo sé, Bady lo sabe, las Gorritas de Bady lo saben e incluso hasta mi madre lo sabe.
Pero, eso no quiere decir que no tengamos una historia de amor, porque el amor no es solo de “novio-novia” “novio-novio” “novia-novia”, también hay amor de padres, de madres, de familia, de amigos e incluso de ídolo. Que tú seas mi ídolo no quiere decir que yo contigo no tenga una historia de amor, así que espero que te haya quedado bien claro que tienes una linda historia de amor conmigo.

Todo comienza por el principio, ¿no? Aquel principio que tantas veces te he contado, aquel que teniendo un poco de suerte lo recuerdes. Fue algo increíble, algo dentro de mí me unió a ti de una forma maravillosa, de una forma que jamás podríamos separar. Quizás tú tengas la mitad de mi lazo rojo, aquel lazo rojo invisible que une a las personas; pues ese.
Desde ese momento sabía que tú serías el indicado. Él que estaría ahí siempre aunque fuese con una canción, el que me abrazaría haciéndome sentir protegida, él que me enseñaría a ver la vida de otra manera, él que me enseñaría a luchar por mi suseños y a no rendirme hasta poder conseguirlos. Sabía que tú serías mi otra mitad, y querido amor mío, ¡No me he equivocado!

Te he regalado las dos tabletas de chocolate, porque como ya has visto en una parte de mi pequeña novela el protagonista le hace varias preguntas a la protagonista, le pregunta que le gusta, si le gusta la naranja, si le gusta el limón, finalmente descubre que a ella lo que realmente le gusta era el chocolate así que él decide que ella es su “media tableta de chocolate”.
Tú no eres mi media naranja, eso está claro pero ten por seguro que eres mi media tableta de chocolate. He descubierto que no solo existen las medias naranjas, que también hay los medios limones o ¡Las medias tabletas de chocolate! Y sin dudar ni un poco tú eres la mía, amor. Así que espero que nunca se te olvide esta pequeña carta, ni que eres mi media tableta de chocolate eh.

Gracias por todo, algo que te he dicho muchísimas veces, algo que te diré cada día de mi vida porque a las medias tabletas de chocolates se les recuerda muchísimo ¿Sabes? Yo te lo recordaré cada día de mi vida, cada día que pase a tu lado aunque sea a través de la pantalla o a través de unos simples auriculares.

Te quiamo muchísimo, y eso también te lo diré cada día de mi vida. Porque como me enseñó mi escritor favorito en uno de sus libros; El te quiero y el te amo se queda corto para lo que siento por ti.

Espero que hayas leído la carta, que te haya sacado una sonrisa y que te comas la tableta de chocolate muy agusto mientras léias esta carta, o después, lo importante es que la disfrutes.

Recuerda:
Yo estaré cuando caigas, cuando triunfes, cuando rías y cuando llores. Yo estaré hasta que desaparezcas de este feo y sucio planeta llamado TIERRA.

Te quiama;

@SonrieXRIZ.

jueves, 6 de marzo de 2014

Hoy no te doy las buenas noches porque simplemente, para mí no lo son.
Tienes casi 21 años, o sea, que seguramente que has estado en ese momento de tu vida en el que tienes varias opciones pero piensas que elijas la que elijas te saldrá mal y todo acabará mal... Pues en ese momento de mi vida estoy yo, por un lado estás tú y por otro ellos. Todos importantes en mi vida, pero por mala suerte escoja el camino que escoja es mal, porque saldrá mal y porque todo acabará saliendo mal. Es así de difícil la vida.

Y no sabes cuanto duele poder ir a un sitio pero darte cuenta al final que no, porque no hay lo suficiente y porque lo poco que tienes, tienes que usarlo para otra cosa.
Siempre te digo cuanto te echo de menos, pero es que es real, es que lo que siento es demasiado grande y duele demasiado.

Mi cuerpo está ahora mismo invadido de impotencia, siento un dolor muy fuerte al saber que por desgracia tu estarás a escasas horas de mí y yo estaré en mi habitación haciendo la maleta para irme a un lugar donde no quiero, donde estaré completamente triste y desganada y donde solo pensaré en volver a mi casa, a mi hogar, con mis posters, tu música, mis peluches y mis sueños. Mis simples sueños, sueños que jamás serán cumplidos, sueños que solo quedarán en mi mente y que jamás saldrán de ahí para hacerse realidad. Duele tanto el hecho de que algo por lo que luchas cada día no se cumpla, en serio, duele tantísimo que es difícil de explicar con palabras cuanto duele.

Ahora mismo pienso que no te volveré a ver, mi negatividad está al máximo y sinceramente no tengo esperanzas de que eso vuelva a ocurrir. Ahora mismo solo pienso que te veré a través de una pantalla de ordenador, de un móvil o de un simple póster de la revista Bravo.

Y esta es mi dura realidad, pequeño. Espero que tú si tengas buenas noches.

Te quiamo.

miércoles, 5 de marzo de 2014

Hola mi amor, vuelvo a escribirte a ti; como siempre. ¿A quién más voy a escribirle yo?
Se que te lo he dicho muchísimas veces, pero es necesario volver a repetirlo; Te echo de menos.
No voy a decirte que vuelvas pronto, porque estas cosas no las lleva tú, no tomas el mando de eso pero si voy a decirte que necesito tus abrazos, y ver tu sonrisa y escuchar tu dulce voz.
Que no hay nada mejor que ponerme a mil cuando te veo saltar y pasarlo genial, cumpliendo tu sueño.

Se que volverás, no sé cuando, quizás en años; pero se que lo harás.

domingo, 2 de marzo de 2014

Mi historia de amor.


No voy a contaros una historia de un amor imposible, ni de esas historias de amor que te dan ganas de mandar todo a la mierda de lo tristes que son. Quizás, probablemente pienses que estoy loca querido lector porque al terminar de leer esta sincera carta pensarás que esto no es una historia de amor pero creéme, para mí si lo es.

Una fría noche de Diciembre lo encontré, no, no encontré a mi novio o a mi amor imposible si es lo que estás pensando; encontré a alguien más importante que eso.
Él estaba allí, sumergido en su mundo, mirando a su alrededor y supongo que disfrutando de cada instante que estaba frente a nosotras. Sonreía de vez en cuando y te juro que el cuerpo me temblaba como el flan que hace mi madre los Domingos. Un baile aquí, un baile allá, una sonrisa, una mirada y todo comenzó.
Así de simple, así de fácil.
Lo conocía de muchísimos años atrás pero aquel día mi historia de amor comenzó a tener un principio.

Mi vida tuvo ciertos cambios, ¿Sabes?
Salidas por la noche para ir a verlo, ahorrar sin pensar en nada para comprarle regalos o simplemente para poder volver abrazarlo, regalos en secreto para que mi madre no se enfadara.

Cuando lo veía mi día era mágico.
Comenzaba la mañana con una gran sonrisa y bebiendo mi Colacao en el tazón con su cara, luego me vestía y casi diez horas antes del concierto allí me plantaba, sentada en pleno verano o invierno, sin importarme nada.
Cuando él llegaba cantaba como un ángel encima de aquel escenario y yo lo observaba desde abajo como una tonta enamorada, como una niña pequeña a la que le han regalado un peluche gigante y no puede parar de observarlo.
¿Para que te voy a mentir, lector? Él era lo más bonito que mis ojos han podido ver, era esa persona especial que llegó a mi vida sin aviso.

Cuando él le firmaba a las demás chicas yo lo observaba casi sin parpadear, lo miraba fijamente y me fijaba en cada detalle de él. En la mirada que tenía hoy, en la sonrisa tan mágica que poseía y en esos pantalones ajustados que tan bien le quedaban. Me fijaba en la forma de mirar a sus niñas, en la forma de reírse y de sorprenderse al ver un regalo. Me fijaba hasta en su voz, tan dulce que podía enamorar a una mosca.
Él era tan mágico que a veces asustaba.

Yo como tal niña enamorada me tiraba a sus brazos y lo abrazaba fuerte deseando y rogando que aquel abrazo jamás acabase, que todo esto fuese eterno y que por una vez en la vida los infinitos diesen su resultado.
Mientras él me firmaba aquel trozo de cartulina yo lo miraba con detenimiento, y volvía a mirar cada detalle de su cuerpo.
Me encantaba observarlo y no pienses que soy una psicópata eh pero ¿a caso tú no te has enamorado nunca? ¿Nunca has observado a aquella persona especial por minutos y minutos? ¿Nunca te ha encantado mirarla y no querer parar nunca? ¡Porque yo sí! ¡Yo amo mirarlo! Amo cerrar los ojos e imaginar aquella última vez que tal sabor dulce me dejó. También me encanta escucharlo, me aporta una increíble tranquilidad algo raro en mí ya que soy muy nerviosa.

Quizás tú no veas la historia bonita, pero yo la vivo cada día. Vivo cada día una historia de amor. Porque querido lector, las historias de amor no solo son de parejas.

Mi historia de amor es esta. Mi historia de amor es un abrazo de despedida, y un abrazo de alegría al volver a verlo. Mi historia de amor es un grito entre mil personas que me rodean, mi historia de amor es una mirada acompañada de una bonita sonrisa, mi historia de amor es un "te sigo recordando" y un "I love you" escrito en un papel rojo. Mi historia de amor se basa en gritos, lágrimas de felicidad y sueños.
Mi perfecta historia de amor es junto a él.

No eran 'ídolo-fan' perfecto. Ella era muy llorona y él, bueno, él era él. Eran el día y la noche. Él era un chico respetuoso, ella una loca impulsiva. Él no dejaba de pensar en su gran pasión y ella no dejaba de pensar en él.
Lo mejor de todo, es que los demás no apreciaban lo mejor. Ella moría de ganas por hacerlo reír y verlo feliz. Ella amaba verlo cantar y bailar encima de un escenario, y él amaba los ojitos llorosos de ella cada vez que lo veía.
Pero hay algo que él no sabía; A ella le costaba recobrar el aliento cada vez que él la miraba a los ojos, que la piel se le ponía de gallina cuando él la miraba fijamente mientras cantaba su canción preferida.
Ella se sentía especial cuando él la miraba o la abrazaba. Se sentía orgullosa de decir "Sí, es él. Él es mi vida." pero la gente no entendía esas cosas y probablemente no se paraba a entenderlas, solo la juzgaba sin ningún reparo.

Quizás esas personas no habían vivido esta bonita historia de 'amor'.

Inspirado en: Tumblr.

martes, 18 de febrero de 2014

"¿Tienes miedo de algo?" Me dijo mi madre preocupada, yo negué pero realmente si tenía miedo. Cuando me preguntó aquello en mi mente apareció él.
Tenía un miedo horrible, realmente, cada parte de mi cuerpo tenía miedo. Mis ojos tenían miedo de no verle más, mi cuerpo de no sentir sus abrazos, mis manos de no tocar su piel, mi mejilla de no sentir sus besos, mi nariz de no poder olerlo y mis oídos de no poder escucharlo más.

Claro mamá, claro que tengo miedo. ¿A caso no te das cuenta? ¡Estoy llorando! ¡Te estoy contando el por qué, mamá! Te suplico que me dejes pisar Sevilla, te suplico que me dejes abrazarlo y superar la distancia una vez más. Mamá, ¿Cómo puedes preguntar eso, eh? Sí tengo miedo de algo, joder. Tengo miedo de que la distancia nos separe y nunca más vuelva a verlo, miedo a que me olvide por completo, miedo a que todo lo conseguido desaparezca en segundos.

Me tapo con la sábana y escucho su voz. En mi cuarto solo se escucha su voz y mis sollozos. "Te esperaré yo esperaré por ti, amor" dice mi canción favorita; Sí amor, si te esperaré. Te esperaré lo que haga falta pero por favor, vuelve. Vuelve y hazme feliz. Se que tú no llevas las riendas, pero necesito volver a verte, a sentirte, a olerte.

Te necesito tanto, pequeño. 


miércoles, 12 de febrero de 2014

A continuación os voy a poner el texto que le escribí a Cristian de parte de todas las chicas que participaron en un pequeño regalo.
El regalo era un calendario (Más abajo encontraréis la foto de una de las páginas), espero que os guste.

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Querido XRIZ, hoy no te escribo de parte mía solo si no de cada una de las personas que te apoyan. Algunas de nosotras hemos querido hacerte un pequeño regalo, un regalo que tengas presente casi siempre. Cada vez que estés en tu casa, te levantes, lo mires y sonrías. No es gran cosa pero te prometo que está hecho con todo el cariño del mundo.
Si no has abierto el regalo, ábrelo ya hijo mío ¡que es hora, eh! Venga, te dejo tu tiempo...
NANANANANA Ais... ¿Ya? ¿Ya lo abriste? ¿Y qué? ¿Te gusta? ¿Sí? ¿Sí o no? Se que sí, y se que has sonreído al verlo. Bueno, ahora ve pasando cada página. Ve mirando cada una de ellas. ¿Las vistes bien? ¿Sí? Pues sí, son Hormiguitas y Titanes junto a ti. Hormitanes dándote un abrazo, un beso o simplemente, agarrando tu cintura. En cada foto puedes ver la sonrisa que tienen a tu lado, puedes ver también como sus ojos brillan de felicidad al estar junto a ti o puedes ver como muchas, están llorando al verte a su lado.
Cada una de nosotras desea estar a tu lado el mayor tiempo posible, aprovechar el tiempo al máximo y disfrutarlo como nunca. Por mala suerte no te vemos todos los días, pero ¿sabes qué? Que te sentimos. Solo tenemos que cerrar los ojos y pensar en ti, pensar en que estás a nuestro lado abrazándonos.
En cada mes pone un acontecimiento importante que ha sucedido, en otros alguna frase cariñosa. En este regalo, en cada hoja verás reflejada una historia. Un momento. Algo que ha sucedido pero sabes perfectamente que no volverá.
En parte, es triste. Es triste saber que aquello que te ha pasado no va a volver, que no volverás a sentir la misma energía de aquel día, que no volverás a secarte las lágrimas de aquella forma y que no estarás en el sitio exacto con esa persona haciendo lo que una vez ocurrió. Pero también es feliz, porque cada vez que una de esas niñas pasa por aquel sitio, te recordará. Se que se pondrá en uno de los sitios de aquel lugar, seguramente no será en el mismo pero allí estará, mirará todo y cerrará los ojos; en ese momento te recordará. Los recordarán. Recordará todo. Cada cosa ocurrida, cada mirada, cada abrazo, cada canción. TODO. Aunque quizás, en el fondo, vuelva lo del principio. La tristeza. Tristeza al saber que eso desapareció.
Pero no te preocupes, Cristian. Nosotras nos ponemos felices al leerte, escucharte, verte por fotos o pósters. Se que alguna de nosotras ha besado un póster tuyo y ha dicho “Te quiero, Cristian.”. Lo sé.
Espero que te guste muchísimo el pequeño regalo, gordo. Está hecho desde el corazón de cada una de estas chicas.
Han participado 80 niñas, @ProudGirl__ y yo (@SonrieXRIZ) lo han formado y @_ImCreizy ha hecho todos los collages.
Espero que sonrías cada día del año al leerlo, espero que cada vez que te levantes y lo veas rías por lo que haya puesto en ese mes, o sonrías de forma triste al recordar ese día.
Recuerda: Ese calendario está lleno de magia, de momentos, de recuerdos. Ten esos recuerdos en tu mente, Cristian. Nunca te deshagas de ellos. A veces, se vive o se sonríe de recuerdos. Los recuerdos son importantes, creo que sin ellos estaríamos perdidos. A veces, se sonríe por un recuerdo bonito. Por ejemplo, el día que cada una de nosotras pudimos abrazarte o el momento de hacernos la foto. Nosotras, a veces, vivimos de tu recuerdo.


Te queremos.


NOTA: XRIZ ya tiene el regalo, le gustó mucho. :) 

jueves, 6 de febrero de 2014

Abro los ojos asustada, alguien ha tocado mi hombro y me ha despertado. Miro a mi lado, ahí está mi mejor amiga. Me mira con una sonrisa y sus ojos brillan más de lo normal, hoy está feliz. Me dice que tenemos que bajarnos de aquel tren, que hemos llegado a Cádiz y que ha llegado la hora. Sonrío y tardo segundos en bajar de aquel tren. Salimos a la calle y comenzamos hablar de todo un poco, que si esto, que si lo otro. Estamos muy nerviosas, por fin ha llegado el momento.
Nos paramos frente a una puerta muy colorida, arriba de esta hay un cartel gigante el cual dice el nombre de la discoteca. Sí, estamos en una discoteca. Mi pulso comienza a fallar, mi corazón late con más fuerza y tengo unas enormes ganas de verte ya. Mi mejor amiga dice que me tranquilice, que ya queda menos pero para mí es imposible tranquilizarme. Respiro una y otra vez, lo intento, pero nada. 
Una hora después entro en aquella discoteca, era grande y bonita. Me gustaba mucho. Corro junto a mi mejor amiga quedándonos en primera fila, doy saltos de alegría y de nervios. Canto cada una de las canciones que aquel deejay desconocido pone. Miro a mi mejor amiga y le digo al oído que estoy demasiado nerviosa, que me tiembla el pulso, que tengo mareo, ella me dice que me tranquilice, que pronto te veré y todo se me pasará. 
Llevo años sin verte, ¿Cómo estarás? ¿Habrás cambiado? ¿Estarás más alto? ¿Y Bady? ¿Cómo estará Bady? ¿Estará igual de increíble o más? ¡Que ganas de verte ya, por Dios!
De repente las luces del escenario se encienden y dicen tu nombre, grito, grito hasta dejarme las cuerdas vocales en ese jodido momento; Mi momento. Sales por una puerta negra y miras a la gran masa de gente, yo grito tu nombre, grito que te quiero y que te echaba de menos pero no me oyes, Cristian. No me escuchaste.
Comienzas a cantar una canción antigua, miles de lágrimas salen de mis ojos hasta perderse en mi cuello. De repente he vuelto atrás, al momento que comenzó todo. Te miro fijamente mientras lloro y canto en silencio, en ese momento no tengo fuerzas ni de gritar, creo que ni de respirar. De repente te acercas a mí, me miras, me sonríes y besas mi mano, mi pulso late con más fuerza y yo tengo unas terribles ganas de saltar aquella valla y abrazarte. 
Llega el momento de las firmas, me pongo en la cola y te miro. Mi mejor amiga me abraza para que así me tranquilice, ella también está nerviosa pero saca fuerzas de donde no las tiene. Miro a Bady, él se mueve de un lado a otro, no ha cambiado nada, sigue igual de increíble. Está firmando autógrafos a tus fans, río ante esto. Ellas lo quieren muchísimo. Unas cuantas chicas se acercan a Bady, lo abrazan, y de repente, todas le gritan a la vez "GRACIAS, TE QUEREMOS", Bady sonríe y las abraza fuerte. Muy fuerte. Bady gira la cabeza y me mira, yo lo miro a él, luego, él mira a mi mejor amiga; Laura, y nos sonríe. Las chica de su lado nos mira y también nos sonríe, son cuatro chicas. Pum. ¿Son ellas? Algo me saca de mis pensamientos, alguien me ha agarrado y me ha abrazado fuerte, muy fuerte. La miro, es una chica muy guapa con pecas en su cara, sonrío. Es ella, Encarni, mi Encarni. La abrazo fuerte, ella me abraza fuerte, le digo que la he echado muchísimo de menos, ella me dice que también me ha echado de menos. Alguien grita a su lado y me dice un "Hola hermana mayor", yo la abrazo fuerte y grito un "Consolador". Me dice que me ha echado de menos y yo le digo que también. Laura, Conso, Encarni y yo nos abrazamos fuerte. Conso señala a las chicas de antes, y de repente, recuerdo todo. Las recuerdo. Recuerdo muchísimos momentos vividos, muchísimas risas, muchísimos enfados, muchísimas lágrimas. Recuerdo a unas niñas que se convirtieron en algo más que un grupo pero que por desgracia la madurez las ha ido separando. Laura y yo nos salimos de la cola y corremos hacia ellas, de repente, unas cuantas más se unen y por fin; Estamos todas. Nos abrazamos y alguien grita y se une. Es Bady, el tonto de Bady. Él nos mira y nos dice que debemos volvernos a unir, que esto no debe separarnos. Intercambiamos miradas, sonrisas, fotos y números de teléfonos. Las Sara's están más altas y guapas que nunca, nuestra Catalana ha crecido más y tiene el pelo más largo, Diana también ha crecido y está hecha una mujer ya, Irene también ha crecido pero sigue estando igual de loca que siempre, Ana también creció, como todas, pero sigue estando igual de preciosa que cuando la vi aquel 14 de Diciembre. Analizo a todas y cada una de ellas, e incluso vuelvo a analizar a Sara's, Diana, Irene y Ana, son las que más cambiaron y más crecieron, están totalmente diferentes. 
Nos ponemos en la cola, y llega mi turno. Corro hacia ti y te abrazo, tú me abrazas fuerte, es bonito saber que me recuerdas. Te digo que te quiero mucho, tú me dices que también me quieres mucho, te digo que he escrito una nueva novela  y tú me dices que te encantaría leerla, yo me río y tú me abrazas. Nos hacemos unas fotos y todo acaba, otra vez, todo tiene un fin. Te abrazo más fuertes y miles de lágrimas salen de mis ojos, otra vez, te voy a echar mucho de menos. Me susurras que no llore, que volveremos a vernos, te vuelvo a decir que te quiero y que sonrías siempre, pequeño. Y me marcho de allí con tu perfume en mi ropa.
A la salida vuelvo a ver a aquel grupo que creé de adolescentes, también estaba Bady. Nos volvemos abrazar, y nos decimos que nos queremos mucho. Hacemos unas cuantas promesas y ponemos la cámara de Lara en automática. 3, 2, 1 CLICK. Foto. Otra. Otra. Otra. Y otra. Miles de fotos junto a ellas. Mis niñas. Mis locas. Mis putas. Mis guarras. Mis hermanas. 
Lara viene hacia mí y me abraza fuerte, dice que me ha echado de menos, yo sonrío y le digo que también la he echado mucho de menos. Ella también ha crecido bastante. 

Besos. Abrazos. Lágrimas. Llega la triste y amarga despedida. Volvemos abrazar a Bady, que a pesar de todo sigue allí; con nosotras. ¡Abrazo Gorrino! gritamos todas. Reímos y CLICK; Nuestra última foto, enanas. 
Abrazo a Bady por última vez y le digo que le quiero, y que gracias por todo, él me dice que también me quiere, le digo que te cuide mucho y él me dice que claro que te cuidará.

Minutos después os veo marchar, sí, a ti también Cristian. Te estás subiendo a un coche negro, estás rodeado de personas para que las niñas no puedan alcanzarte. Todas gritan que vuelvas, que eres increíble y que siempre estarán junto a ti. Te vas por donde has venido y yo me quedo allí, rota, destrozada, y de repente, te echo de menos como al principio. 
Había crecido tanto pero el sentimiento seguía estando. Sigo mirando aquella carretera ya vacía y susurro un "¿Cuándo volverás, gordo?"


sábado, 18 de enero de 2014

Sección: X días sin ti.


35 días sin ti.
Abro la carpeta de aquel día y hay cientos de fotos tuyas, cantando, saltando, sonriendo, haciendo el tonto. Te echo de menos. Muchísimo de menos. Te lo digo en cada puta entrada y realmente no sirve de nada. Decirte lo que siento, no sirve de nada. Decirte que te echo de menos, no sirve de nada. No vas a volver por ello, no volverás aquí y me abrazarás como aquel día, no me mirarás ni besarás mi mano. No harás nada de eso, joder. Y es que te necesito tanto, te necesito mucho. Y a Bady, a Bady también. Necesito que volváis y me abracéis, y me hagáis sentir increíble por un minuto. 
Quiero que me mires fijamente y sonrías, y que mi corazón vaya a mil por horas al ver tu sonrisa. Quiero verte saltar, gritar, cantar. 
Y es que, no sabes que te escribo cada día. Ni que veo fotos tuyas porque así es la única manera de recordarte o sentirte cerca. Me duele el pensar que no volverás, porque yo sin ti, y sin tus abrazos no sería la misma. Tus abrazos me reviven, y estar meses y meses sin ti sería una gran putada ¿Sabes? Al acabar el año estaría echa una mierda, no sería yo exactamente, solo sería un niña que se levanta sin motivos y que se acuesta sin ellos. Alguien que te echa de menos y cada día reza para que vuelvas junto a ella.

Miro por la ventana, el cielo está gris. Hoy es un día jodidamente feo y triste, y eso hace que yo también esté triste. No me gustan los días así, los odio. Quizás me gustasen si tuviese a alguien a mi lado, para hacerme reír, saltar, gritar, cantar y bailar frente a la chimenea. Para que el día gris y feo, lo convirtamos en un día perfecto dentro de casa.
Comienza a llover, abro la persiana más para así poder observar la lluvia mejor. Me siento en la mesa y me quedo mirando el paisaje fijamente. El agua comienza a mojar cada vez más los cristales que esta mañana mi madre limpió, cuando llegue a casa se enfadará mucho. Las palmeras comienzan a tambalearse a causa del viento, el césped completamente mojado y creando pequeños charcos. Mi piscina, sufriendo un poco más e inundándose. Mis perros corren hacia su caseta para así no mojarse, meten sus colas entre sus patitas y lloran en silencio. Tienen mucho miedo, pero quizás, todo se le pasará en segundos cuando los dos se tiren al suelo frío de su caseta y se abracen. Están juntos, y eso es lo importante. Ellos sinten que nadie los separará, que ahora mismo teniéndose el uno al otro la maldita lluvia no les destruirá.
Giro mi cabeza y te veo a ti. Estás en un marco, llevas un jersey naranja, una bufanda gris y aquel rosario que te regaló tu madre. Tus ojos un poco cerrados, el sol dándote en la cara y con tus famosos morritos. Aquellos morritos que te hacen más sexys todavía. Agarro la foto, miro la lluvia, te miro a ti. Suspiro. Te echo de menos. Miles de recuerdos pasan por mi mente y ahora mismo, en este momento, deseo estar contigo. Deseo que estés sentando en esta mesa mirando la lluvia junto a mi, comentando lo que vemos desde dentro y pensando como se sentirán aquellas pobres personas sin hogar que se están mojando en este momento o que corren para protegerse.
Te echo de menos, te lo digo cientos de veces al día pero es que es la realidad joder. No sabes cuanto te extraño, tío. No te imaginas cuanto te extraño, de verdad.
Y quiero que me abraces fuerte, que dibujes tonterías en el cristal empañado, que te rías y le hagas foto, que me hagas sonreír como una tonta. 
Hazme saltar de sofá en sofá, hazme bailar frente a la chimenea, hazme cantar leyendo el televisor, hazme un colacao con galletas, hazme la cena, déjame abrazarte, déjame sentir y olerte. 
Déjame pensar que volverás algún día y que me sentiré especial por segundos.

miércoles, 15 de enero de 2014

Sección: X días sin ti.


32 días sin ti.

Un día más te escribo para decirte que llevo 32 días sin ti. Cuanto te echo de menos, Cristian.
Me gusta recordarte cada minuto del día, me gusta ponerme aquella camiseta que tanto me recuerda a ti, me gusta cantar tus canciones mientras me seco las lágrimas y sonrío como una niña.
No sabes cuanto te necesito, de verdad. 
¿Cuándo volverás? ¿Eh? Dímelo, Cristian. Dime cuando. No sé cuando volverás a pisar mi tierra, cuando volveré a ponerme nerviosa, cuando volveré a correr por la casa porque me quedan HORAS para verte. No sé cuando pasará todo eso, joder y lo peor de todo que es una mierda el no saberlo. Me mata la idea el no volver a verte, ¿Sabías lo que sentiría si tú no volvieses más, Cristian? No. No. No quiero ni pensarlo, me duele pensar que no volverás, que no volverás a pisar mis tierras, ni volverás abrazarme de aquella forma tan especial. Me duele pensar que quizás no vuelvas a sonreír de esa puta forma y yo me vuelva loca, me duele pensar que no saltaré junto a ti, ni tampoco te gritaré. Me duele tantísimo, Cristian. No sabes cuanto me duele pensarlo.
Intento pensar que volverás, pero no puedo. No puedo. De repente mis esperanzas se han ido y se han quedado en nada, ahí las tengo, en un cajón de mi habitación guardada bajo llave y no saldrán hasta que no te vuelva abrazar.


martes, 14 de enero de 2014

Sección: X días sin ti.



He decido hacer una nueva sección, he decidido contar y decir que siento cada día por ti sin que estés a mi lado.


31 días sin ti.
Justamente hoy hace un mes que no te veo, cierro los ojos y recuerdo con total claridad todo lo que pasó aquel día, lo que me hiciste sentir.
Hoy ha sido un día bastante triste, no voy a engañarte. Siento que te necesito en cada momento de mi vida, que eres parte de mí y que sin ti no puedo seguir. Ojalá estuvieras aquí para abrazarme, para protegerme, para hacerme saber que el mundo no es tan malo como parece pero por desgracia no estás, y no sé cuando volverás a estar.
No sé cuando volveré a mirarte a los ojos, ni a volver a cantar a tu lado una tras otra canción sin cansarme, no sé cuando volveré a gritar, ni a sentir tu calor ya que me has abrazado. No sé cuando volveré a olerme la ropa, sonreír y pensar en ti ya que huele a tu perfecta colonia.
No sé, Cristian. No sé cuando volverás, no sé cuando volveré a verte, no sé cuando volveré a encontrarte pero no dudes que haré todo lo posible para encontrarte y estar a tu lado aunque sean segundos.

Siento que me falta alguien, algo importante. Siento que una parte de mí se ha ido y te la has llevado tú.
También echo muchísimo de menos a Bady, que aunque lo tenga a través de las redes sociales siento que lo necesito más cerca al igual que a ti.
Él me ha enseñado muchísimas cosas, es más, no hay día que él no me enseñe algo, que no aprenda junto a él.
Siento que estoy creciendo con ustedes, estoy madurando (por así decirlo) con ustedes, que voy haciéndome mayor junto a ustedes y eso es muy bonito. Ver como yo crezco pero ustedes también, ver como todo va cambiando a nuestro alrededor. Como muchos de nuestros familiares se van y no vuelven, como nuestros pequeños primos o sobrinos crecen poco a poco, como tus canciones van subiendo miles y miles de visitas, como tus seguidores suben como la espuma, como aquella niña que lloraba hace días porque no te veía hoy te abraza fuerte. Voy viendo cada paso, cada pisada firme que das.
Me alegra tanto veros crecer, de verdad. Pero yo necesito veros como crecéis de más cerca, veros salta encima de un escenario, veros como sonreís al ver un regalo o al escuchar un "te quiero". Quiero sentir como me abrazáis fuerte dejándome sin respiración.
Lo necesito, necesito que volváis. Necesito que vuelva mi esperanza, que una vez más mi sueño se vuelva a cumplir.
Y ahora no creo en nada, bueno, en ustedes si que creo pero en el hecho de veros no. No creo en eso, y sinceramente, prefiero no creer antes que hacerme falsas ilusiones y acabar dolida como siempre.
Yo necesito que volváis, necesito sentirme feliz de nuevo.
Necesito saber que por muy difícil que estén las cosas, por muy difícil que vea todo siempre hay una luz al final del túnel.

domingo, 12 de enero de 2014

Un día me dijeron que los héroes no existían, que eran pura ficción. Me dijeron que solo existían en las películas, y que realmente, eran simples actores que hacían su trabajo y luego, volvían a casa tan normal. Que en la realidad no tenían superpoderes, que no iban a salvarte, ni mucho menos iban a enamorarte.
Me quedé triste, porque creía en algo que no existía. En algo que era pura ficción.
Pero un día todo cambió, un día me di cuenta de que aquel adulto que me dijo todo eso se equivocaba. Los héroes SÍ existen. Quizás, probablemente no vayan con los calzoncillos por encima del pantalón, ni tiren telarañas ni nada de eso. Quizás sean seres humanos normales y corrientes.
Y ¿Sabéis qué? Que sí. Encontré a unos héroes que tenían superpoderes, no, no tenían telarañas, ni volaban ni nada de eso pero ellos me salvaron e incluso alguno que otro hizo que me enamorase. Ellos cada vez que me abrazaban sentía que podía con todo, contra todos. Sentía que podía gritar tan fuerte que hasta el mundo se parase al escucharme. Me sentía invencible.
Descubrí que dos niños que estaban a miles de kilómetros eran mis héroes. Ellos consiguieron lo que ninguna persona ha conseguido en este mundo. Ellos me han enseñado a valorar, a querer de verdad, a sentir cosas que nunca imaginé que sentiría. Ellos, con tan poco, con lo mínimo, me hacía sentir cosas gigantes.
Y yo me preguntaba, ¿Cómo es posible? ¿Cómo unas personas lejanas pueden hacerte sentir tanto?
A través de una foto, a través de una canción, a través de una pantalla, de un tweet, de un teléfono.

Lo mejor de todo venía cuando los veía. Me abrazaban, me miraban, me hacían sonreír, me hacían llorar y me hacían sentir grande siendo pequeña.

Estos niños eran mágicos, hacían cosas que pocas personas podían hacer. Y ¿sabéis qué? Que el mundo entero un día, se dará cuenta de su magia y no querrán nunca que se separe de su lado.
Yo no quiero que se separen de mi lado, no quiero que se vayan de mi vida, sin ellos,
mi vida no tendría magia.