Por su sonrisa, su voz, sus ojos, sus abrazos, sus besos, su personalidad, simplemente por ser él. Por ser único. Por ser original.
No existen niños como él, os lo aseguro. Te hace sonreír con un simple " :) " y te hace llorar con una simple canción. Cuando peor estás te soluciona todo con un simple abrazo, con una simple muestra de apoyo, de cariño hacia a ti.
Cuando le conocí me di cuenta de que un ídolo puede ser cualquier persona, por muy poca famosa que fuese aquella persona. En aquellos años casi nadie le conocía, éramos pocas la que estábamos ahí, apoyándole, y yo estuve ahí desde el principio y estaré hasta el final. Porque se lo merece. Porque quizás haya cambiado su aspecto físico pero se perfectamente que su corazón sigue siendo el mismo.
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