"¿Quién es ahora?" Me dijo mi madre.
"Ahora y siempre" Le respondí con una sonrisa.
"No creo, cariño." Dijo riéndose.
Pero yo si lo creía. Yo sabía que tú ibas a ser diferente al resto, que tú ibas a ser especial. Un año después llegó un chico nuevo a mi vida, también coloqué posters suyos, pero yo seguía cantando tus canciones y hablando de ti.
Entraste en mi vida rápido, como aquel polvo que vuela en los días de vientos y se te meten en los ojos, pues igual. Yo creía que serías como todos, que llegarías y te irías, así, sin más pero no, no hiciste eso. Tú no me fallaste. Tu seguiste ahí. Junto a mi. Aunque no te pudiese abrazar todos los días, aunque no hablase contigo, aunque no fueses mi amigo, aunque no me dijieses todos los días un "Sonríe", yo era feliz junto a ti. Te sentía cerca. Estabas a mi lado. En la distancia. Pero lo estabas. Sabía que me ibas a proteger siempre, que no dejarías que nada malo me pasase, que estarías ahí. A pesar de todo.
Y no me equivoqué.
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