Hoy
era el gran día. Nerea tenía que hacerlo. Tenía que demostrarle al
mundo que ella tenía sentimientos, que ella podía amar a las
personas y que era fuerte. Tras años callada en clase, casi sin
notarse, Nerea ha dado un gran paso. En su instituto decidieron hacer
un concurso, trataba de escribir una carta con lo que sintieras. Ella
decidió escribirla pensando que nadie iba a elegirla, que nadie iba
a votarle pero se equivocó. La votó la mayoría del instituto y del
profesorado. Solo el director y la jefa de estudios sabían que ella
es la que escribió la carta, hoy debía plantarse frente a sus
compañeros, a los padres de estos y a los profesores y decir todo lo
que se atrevió aquella tarde a escribir.
-Es
la hora. Sal al escenario, Nerea.- Le susurró su Director al oído.
Respiró
profundamente. Subió cinco escalones y cuando miró hacia el frente
todos los presentes le miraban con asombro.
-Hola.
Tenía
que calmarse, debía calmarse. Si no se calmaba, quizás, no tendría
el valor de decir lo que realmente siente. Tenía que decírselo al
mundo. Ella podía. Ella era capaz.
-La
mayoría votasteis mi carta, por lo que veo. La verdad es que no sé
por qué la votasteis. Cuando la escribí me sentí tan desahogada,
me sentí bien conmigo misma. Fui capaz de decir todo lo que sentía
sin miedo a que me juzgasen. Cuando supe que era la ganadora no podía
creérmelo. ¿En serio había ganado yo? Estaba tan feliz e incluso
he llegado a sentirme comprendida por gente que me ha estado dando de
lado todo el curso. Los padres y madres presentes no tienen ni la
menor idea de lo que hablo e incluso algunos alumnos que ni se
tomaron la molestia en leer las cartas que participaban en el
concurso. Voy a repetirlo, voy a deciros a la cara lo que siento
porque no pienso ocultarme...
Cada
persona cuenta las historias como les convienen. Y hay distintas
formas de contarlas. Puedes contar solo las partes bonitas, o solo
las partes feas. Yo he decidido contarlas tal y como son.
Me
llamo Nerea, tengo 17 años y soy una fanática. Quizás os haya
sorprendido y os estáis preguntando que por qué algunos de vuestros
hijos han votado a mi carta, mi carta era tan diferente a las demás.
No quería hablar de amor, porque yo no tengo novio ni estoy
enamorada. No quería hablar de mi familia, a ellos les digo cada día
cuanto les quiero. Yo quería hablar de mi ídolo. ¿No tenéis un
ídolo? Si lo tenéis, ¿Por qué no habláis de él aquí? ¿Tenéis
miedo de que os juzguen por seguir a una persona famosa, talentosa,
que viaja por el mundo? Mucha gente dice tener un ídolo pero se
avergüenza de decir quien es, se avergüenza de contarle a la gente
que lo tiene, y que es él la persona la cual ama y admira. Yo no. No
me avergüenzo por eso, quiero recordaros que mi ídolo es XRIZ. Él
no es conocido en todo el mundo, él no ha ganado premios, ni
medallas. Él no tiene millones de fans ni tampoco la prensa habla
cada día con él. Por ahora nada de eso es así, sin embargo yo le
aprecio y admiro. Hace mucho tiempo que le conocí, tuve el placer de
conocer a una persona que estando lejos me ha dado todo. Me ha dado
amor, cariño, abrazos, achuchones e incluso, me ha enfadado. Cuando
más perdida y sola estaba, él apareció para hacerme saber que no
estaba sola. Que le tenía a él a través de unos auriculares y de
una pantalla táctil de mi móvil Samsung. Es tan increíble poder
contar con personas como él. Con personas que son capaces de hacerte
reír con lo más mínimo, personas por las cual serías capaz de
recorrerte el mundo por él. Y es que, pocas personas entienden esto.
Pocas personas entienden a las fans del mundo. Muchas veces aquellos
famosos a los que juzgáis todos los días ha salvado vidas, ha hecho
sonreír o reír a miles de adolescentes. No creo que sea tan difícil
ver las cosas. Esto no es difícil de ver, pero la verdad es que sí
es difícil de vivir. A veces sí. Las fanáticas tienen que vivir
cada día aguantando burlas e insultos de personas como vuestros
hijos, personas que se meten con ellas solo por gustarle un chico que
cante e intenta cumplir su sueño. Las fanáticas tienen que soportar
estar meses sin ver a la persona que tanto quieren e incluso, tienen
que esperar años para poder verlo aunque sea de lejos. Las fanáticas
como yo se dejan la vida por ellos, apoyándoles a través de una red
social, queriéndoles como nunca, haciendo cartulinas gigantes para
sus conciertos, grabándose en vídeo para así mandárselo y que
sonría al saber cuanto le apreciamos sin embargo, nadie sabe ver
eso. No ven el esfuerzo, la lucha y el sufrimiento.
Yo
amo a XRIZ porque sin apenas conocerme, me dio su mano, me la agarró
fuerte y no me la ha soltado nunca. Cristian llegó a mi vida para
que viese las cosas de distinta manera, para que cambiase mi vida de
una vez ya que estaba echa un caos. Llegó la hora de secarme las
lágrimas, de levantarme y de apoyarle. Y así lo hice. Me levanté,
me sequé las lágrimas y lo apoyé sin miedo a nada, ni a nadie.
Aunque no voy a negar que me hunden cada día, que sin ni si quiera
tocarme me dan una paliza increíble, que incluso puedo decir, que
duele. Y gracias a esa gente, cada día, voy aprendiendo un poco más
de ellos. Voy aprendiendo de como puede ser la gente en realidad, de
como pueden atacarte sin ni si quiera conocerte. Y ya puedan pegarme
la peor paliza del mundo, ya pueda quedarme tirada en el suelo para
siempre, hundida, que jamás voy a dejar de apoyarle. ¿Por qué?
Porque él jamás me ha fallado. Yo no puedo fallarle a él. Ahora
no.
Así
que permitirme deciros algo.
Un
día vais a encontrar a alguien que os haga reír a carcajadas, un
día encontraréis a alguien que os haga enfadar tanto que hasta
queráis dejarlo todo, un día encontraréis a alguien que os haga
sonreír de una manera un tanto especial, un día encontraréis a
alguien que os abrace tan fuerte que vuestro corazón roto vuelva a
unirse sin hacerle falta pegamento marca PRYCA, un día encontraréis
a alguien que os haga quererle hasta rabiar, un día encontraréis a
alguien por el cual seréis capaces de ir al fin del mundo.
Pienso
que cada persona tiene en alguna parte del mundo a alguien
esperándole. Creo que todo el mundo tiene un ídolo en su vida, todo
el mundo tiene que luchar por algo y tener razones para levantarse
cada mañana. Y no se trata de buscar a ese ídolo, yo pienso que
llegan cuando más lo necesitas y pienso que jamás se irán. Que
quedarán en tu corazón eternamente.
Quizás
muchos de ustedes no me entiendan, ni me entenderán nunca. Quizás
piensen que estoy como una cabra y que no sé lo que digo. Pero
bueno, a todos les llega su momento. Quizás dentro de poco, llegará
el vuestro... ¿Quién sabe?
Y
recuerden:
Las
personas que tienen ídolo no es para pasar el rato, ellas lo tienen
por algo en especial. A cada persona le ha enseñado algo
fundamental, algo que nunca, por mucho tiempo que pase, olvidarán.
Tener un ídolo, un ejemplo a seguir en vuestra vida es algo
maravilloso, algo que no se compara con ningún amor... Os lo
aseguro.
Gracias
por la atención.
Nerea
dio un paso para así marcharse de allí, pero sin esperarlo la gente
comenzó aplaudir. Ella miró a la gente, muchas lloraban de emoción.
Dio las gracias, una vez más.
No
podía creerse que la gente la hubiese entendido, que hubiesen
comprendido el amor que ella siente por una persona a miles de
kilómetros.
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