Quiero que sepas que en aquel momento
todo esto era nuevo para mí. Cada mirada, cada palabra, cada tweet,
cada concierto, cada quedada.
Me llevé años imaginando como serías
en un futuro; como sería tu voz, como serían tus firmas de discos,
como serían tus giras. Ahora sé como son y no sé que decir, creo
que es admiración junto a amor. Sí, estoy segura. Jamás había
sentido esto.
Tengo miedo, no voy a decirte que no.
Veo como las cosas han cambiado, el tiempo corre a toda velocidad y
tú junto a él. Así que sólo te pido, que a pesar de todo, nunca
sueltes mi mano.
Quiero que sepas que antes de ti nunca
había tenido un ídolo pero he apoyado, he dejado e incluso me he
decepcionado. He crecido, Cristian. En todo este tiempo, he crecido.
Mis responsabilidades son mayores y algunas cosas del pasado han sido
curadas, sin embargo algunas personas agarran mi corazón, lo pisan y
luego lo rompen en mil pedazos. Tú siempre has estado ahí y estás
ahí, y sin darte cuenta recoges mi corazón y pegas cada uno de los
trozos rotos.
Y si te sigues acordando de mí sabrás
esto, pero por si acaso vuelvo a decírtelo para que te des cuenta de
que hay cosas que jamás cambiarán.
Soy una caja de sorpresas. Sigo
escribiéndote miles de cartas llenas de amor pero también sigo
escribiendo historias con un final inesperado. Sigo poniendo aquel
primer disco, para así recordar bonitos momentos y bailar un rato
por toda la casa. Sigo haciéndole fotos a todo lo que me parece
bonito y especial, y sí Cristian, esa era una de las razones por las
cuales me encantaba hacerte fotos o editarlas.
También sigo hablando más de la
cuenta, nadie consigue callarme. Sigo enfadándome por cosas
insignificantes pero que a mí, me afectan y sigo sin saber como
discutir con alguien sin llorar. Me es imposible no llorar o no
ponerme a temblar. Sigo estando como una cabra, sigo riéndome en
momentos donde no debería reírme y sigo hablando de ti a todas
horas.
Tu llegada a mi vida fue lo más bonito
que ha podido sucederme. Llegaste un día sin avisar y comenzaste a
desordenar mi vida e incluso desordenaste algo dentro de mí, al
principio me asusté pero luego descubrí que fue lo mejor que me ha
podido suceder.
Y si algún día te apetece llorar, si
algún día por casualidad te apetece expulsar todo lo que llevas
dentro; Hazlo. Jamás pensaría que eres débil por ello, si no, la
persona más fuerte del mundo por hacerme ver que sientes. Y cuenta
conmigo, aunque no sea una amiga, aunque no sea nadie importante para
ti. Hazlo, Cristian. Prometo sostener tu mano y apretar para hacerte
saber que estuve, estoy y estaré a tu lado.
Dicen que lo bueno llega tarde o
temprano, y cuanta razón tenían.
Gracias por cruzarte en mi camino y
pararte alguna vez a mirarme, a abrazarme, a hacerme rabiar, a
aguantar mis berrinches, a hacerme reír e incluso a hacerme saber
que tú estabas ahí. Gracias por tu mirada capaz de traspasar el
alma y por aquella sonrisa que consigue hacer temblar. Gracias
también por tu música, ha iluminado mi vida más que un millón de
estrellas, ha conseguido hacerme sonreír y parar las lágrimas antes
que cualquier persona de mi alrededor.
No es que sea cursi sólo que me gusta
recordarte cuanto te he querido, quiero y querré.
{Quizás, en este instante, en un
futuro que ahora es presente, tú tengas esta carta en tu mano y
estés leyendo esto. Quizás, yo estaré frente a ti, mirándote
impaciente, más mayor que antes y tú estarás ahí, parado, frente
a mí, sosteniendo mi carta, más mayor también pero seguro que
teniendo la misma esencia que años atrás. Así que ahora mírame,
sonriéme como antes y espero escuchar un "Te sigo recordando"
o algo parecido. También espero que me abraces como años atrás y
me hagas sentir que puedo con todo, porque yo soy fuerte Cristian.
Tú me hiciste fuerte.}
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