miércoles, 15 de abril de 2015

Para (el futuro) Cristian:

Quiero que sepas que en aquel momento todo esto era nuevo para mí. Cada mirada, cada palabra, cada tweet, cada concierto, cada quedada.
Me llevé años imaginando como serías en un futuro; como sería tu voz, como serían tus firmas de discos, como serían tus giras. Ahora sé como son y no sé que decir, creo que es admiración junto a amor. Sí, estoy segura. Jamás había sentido esto.
Tengo miedo, no voy a decirte que no. Veo como las cosas han cambiado, el tiempo corre a toda velocidad y tú junto a él. Así que sólo te pido, que a pesar de todo, nunca sueltes mi mano.

Quiero que sepas que antes de ti nunca había tenido un ídolo pero he apoyado, he dejado e incluso me he decepcionado. He crecido, Cristian. En todo este tiempo, he crecido. Mis responsabilidades son mayores y algunas cosas del pasado han sido curadas, sin embargo algunas personas agarran mi corazón, lo pisan y luego lo rompen en mil pedazos. Tú siempre has estado ahí y estás ahí, y sin darte cuenta recoges mi corazón y pegas cada uno de los trozos rotos.

Y si te sigues acordando de mí sabrás esto, pero por si acaso vuelvo a decírtelo para que te des cuenta de que hay cosas que jamás cambiarán.
Soy una caja de sorpresas. Sigo escribiéndote miles de cartas llenas de amor pero también sigo escribiendo historias con un final inesperado. Sigo poniendo aquel primer disco, para así recordar bonitos momentos y bailar un rato por toda la casa. Sigo haciéndole fotos a todo lo que me parece bonito y especial, y sí Cristian, esa era una de las razones por las cuales me encantaba hacerte fotos o editarlas.
También sigo hablando más de la cuenta, nadie consigue callarme. Sigo enfadándome por cosas insignificantes pero que a mí, me afectan y sigo sin saber como discutir con alguien sin llorar. Me es imposible no llorar o no ponerme a temblar. Sigo estando como una cabra, sigo riéndome en momentos donde no debería reírme y sigo hablando de ti a todas horas.

Tu llegada a mi vida fue lo más bonito que ha podido sucederme. Llegaste un día sin avisar y comenzaste a desordenar mi vida e incluso desordenaste algo dentro de mí, al principio me asusté pero luego descubrí que fue lo mejor que me ha podido suceder.

Y si algún día te apetece llorar, si algún día por casualidad te apetece expulsar todo lo que llevas dentro; Hazlo. Jamás pensaría que eres débil por ello, si no, la persona más fuerte del mundo por hacerme ver que sientes. Y cuenta conmigo, aunque no sea una amiga, aunque no sea nadie importante para ti. Hazlo, Cristian. Prometo sostener tu mano y apretar para hacerte saber que estuve, estoy y estaré a tu lado.

Dicen que lo bueno llega tarde o temprano, y cuanta razón tenían.
Gracias por cruzarte en mi camino y pararte alguna vez a mirarme, a abrazarme, a hacerme rabiar, a aguantar mis berrinches, a hacerme reír e incluso a hacerme saber que tú estabas ahí. Gracias por tu mirada capaz de traspasar el alma y por aquella sonrisa que consigue hacer temblar. Gracias también por tu música, ha iluminado mi vida más que un millón de estrellas, ha conseguido hacerme sonreír y parar las lágrimas antes que cualquier persona de mi alrededor.

No es que sea cursi sólo que me gusta recordarte cuanto te he querido, quiero y querré.

{Quizás, en este instante, en un futuro que ahora es presente, tú tengas esta carta en tu mano y estés leyendo esto. Quizás, yo estaré frente a ti, mirándote impaciente, más mayor que antes y tú estarás ahí, parado, frente a mí, sosteniendo mi carta, más mayor también pero seguro que teniendo la misma esencia que años atrás. Así que ahora mírame, sonriéme como antes y espero escuchar un "Te sigo recordando" o algo parecido. También espero que me abraces como años atrás y me hagas sentir que puedo con todo, porque yo soy fuerte Cristian.

Tú me hiciste fuerte.}

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